
En el Estado de México, donde una de cada cuatro personas es joven, el acceso de las nuevas generaciones a los espacios de poder sigue siendo limitado. Aunque participan activamente en campañas, movimientos sociales y causas ciudadanas, su presencia en cargos de decisión continúa siendo marginal.
Ante este escenario, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la entidad impulsa una iniciativa que busca abrir espacios reales para la juventud dentro de la política institucional.
El problema no es la falta de interés, sino que no se les abren puertas. No queremos jóvenes en la foto, queremos jóvenes tomando decisiones

“El problema no es la falta de interés, sino que no se les abren puertas. No queremos jóvenes en la foto, queremos jóvenes tomando decisiones”, señaló el dirigente estatal del partido, José Alberto Couttolenc Buentello.
La propuesta, presentada junto con el grupo parlamentario del PVEM en el Congreso local, plantea que al menos el 3% de las candidaturas a diputaciones y ayuntamientos sean destinadas a personas jóvenes. Además, busca que ese mismo porcentaje del financiamiento público de los partidos se utilice para su formación política, capacitación y desarrollo de liderazgos.
La iniciativa es impulsada por la diputada Alejandra Figueroa Adame, la legisladora más joven de la actual Legislatura, quien ha insistido en que existe una brecha entre participación y representación.
“Las juventudes participan, pero no deciden, y eso tiene que cambiar”, ha reiterado el partido.
Especialistas y organizaciones han advertido durante años que la exclusión de jóvenes en la toma de decisiones limita la renovación política y reduce la capacidad de las instituciones para responder a problemáticas actuales, desde el empleo hasta el acceso a la vivienda o la crisis climática.
En ese sentido, la propuesta no solo apunta a una cuota, sino a un cambio estructural en la forma en que se construye la representación política en la entidad más poblada del país.

Por ahora, la iniciativa fue turnada a comisiones para su análisis. Su eventual aprobación dependerá del respaldo de otras fuerzas políticas, en un contexto donde el relevo generacional sigue siendo una asignatura pendiente en la democracia mexicana.
Mientras tanto, el debate de fondo permanece: si los jóvenes ya están en la calle y en las causas, ¿por qué siguen fuera de las decisiones?





